martes, 27 de diciembre de 2011

Años.


Afirman, no sin razón, que transcurren inexorables como si nada pudiera evitarlo, y que no hay clepsidra o reloj capaz de detenerlos. Sofistas han divagado sobre su utilidad o sobre su desaprovechamiento; historiadores, gremio admirable, úsanlos como herramienta, doctores como diagnóstico. A algunos siéntanles de maravilla, como si el declinar fuera adelanto y el envejecer bendición. En lustros, décadas o centurias, hay quienes mídenlos con ilusión, esperando tal o cual suceso, o aguardando acontecimientos propicios.


Otros detállanlos con esperanza, tal que concluyan para lograr metas elevadas o finalizar industrias o negocios. No faltan quienes los anhelan a su vencimiento, arrogándose la capacidad de valorarlos como si fueran vinos.


De cosecha, de fundación, de nacimiento, de muerte, de edición, de nieves, de bienes; los hay nefastos, decepcionantes, afligidos o aciagos; los hay plenos, refulgentes, jubilosos o placenteros.



Concluyen unos con más pena que gloria, otros da congoja que finalicen. Vivirlos con dignidad y sin desmayo es cosa laudable; afrontarlos con entereza, hazaña heroica. Gozarlos y sufrirlos forma parte de nuestra humana condición.  


Costumbre nada desdeñable es formular propósitos para año naciente, mas nosotros, escasos de perseverancia y poco proclives a constancia, conformarémonos con poder proseguir aquestos pliegos, gozar de placer de escritura y lectura y sentirnos, nunca desfalleceremos en ello, agradecidos por benévola atención de quienes leen aquestas torpes líneas.  



 Agora que, en efeto, despídesenos este MMXI, hacemos fervientes votos al Creador  porque el venidero MMXII, bisiesto por más señas, constitúyase en alambique o atanor en el que, como alquímica fórmula, podamos cocer y hervir tristezas, penurias, privaciones o abatimientos y sólo nos reste un poso que amalgame y destile esperanzas, alegrías, satisfacciones y jolgorios, para así conseguir anhelado elixir de felicidad. Y si para ello hemos de catar docena de uvas pese a ser uso extraño y hasta cercano a heterodoxia, tengan por seguros vuesas mercedes que no haremos ascos a tal.



4 comentarios:

Quini dijo...

pues por usted como que no pasan los años Don Alonso...
Feliz MMXII y tenga cuidado al catar las uvas jeje

fuerte abrazo

Alonso de Escalona dijo...

Agradecidos por las lisonjas, será que vuesa merced nos ve con buenos ojos; esperamos que tenga un propicio MMXII. Un abrazo.

PEPE LASALA dijo...

Precioso blog, aquí tienes un nuevo seguidor. De todo corazón, desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea te deseo Feliz 2.012 y que el Niño Dios te bendiga. Un fuerte abrazo.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

Alonso de Escalona dijo...

Agradezco sinceramente sus halagos señor Lasala, espero reciba igualmente todo tipo de bendiciones en este MMXII que recién ha comenzado.